1 Reyes 19:17 · RV1909
Y será, que el que escapare del cuchillo de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare del cuchillo de Jehú, Eliseo lo matará.
2 Reyes 13:24–25 · RV1909
Y murió Hazael rey de Siria, y reinó en su lugar Ben-adad su hijo.
Jueces 2:14 · RV1909
Y el furor de Jehová se encendió contra Israel, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en manos de sus enemigos de alrededor: y no pudieron parar más delante de sus enemigos.
2 Reyes 12:17 · RV1909
Entonces subió Hazael rey de Siria, y peleó contra Gath, y tomóla: y puso Hazael su rostro para subir contra Jerusalem;
Isaías 10:5–6 · RV1909
Oh Assur, vara y bastón de mi furor: en su mano he puesto mi ira.
Deuteronomio 28:25 · RV1909
Jehová te entregará herido delante de tus enemigos: por un camino saldrás á ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos: y serás sacudido á todos los reinos de la tierra.
Levítico 26:17 · RV1909
Y pondré mi ira sobre vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga.
Jueces 3:8 · RV1909
Y la saña de Jehová se encendió contra Israel, y vendiólos en manos de Chusan-risathaim, rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel á Chusan-risathaim ocho años.
Deuteronomio 4:24–27 · RV1909
Porque Jehová tu Dios es fuego que consume, Dios celoso.
2 Reyes 8:12–13 · RV1909
Entonces díjole Hazael: ¿Por qué llora mi señor? Y él respondió: Porque sé el mal que has de hacer á los hijos de Israel: á sus fortalezas pegarás fuego, y á sus mancebos matarás á cuchillo, y estrellarás á sus niños, y…
Jueces 10:7–14 · RV1909
Y Jehová se airó contra Israel, y vendiólos en mano de los Filisteos, y en mano de los hijos de Ammón:
2 Reyes 13:22 · RV1909
Hazael pues, rey de Siria, afligió á Israel todo el tiempo de Joachâz.
Hebreos 12:29 · RV1909
Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Isaías 10:6 · RV1909
Mandaréle contra una gente fementida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y que lo ponga á ser hollado como lodo de las calles.