Judas 1:16 · RV1909
Estos son murmuradores, querellosos, andando según sus deseos; y su boca habla cosas soberbias, teniendo en admiración las personas por causa del provecho.
Judas 1:10 · RV1909
Pero éstos maldicen las cosas que no conocen; y las cosas que naturalmente conocen, se corrompen en ellas, como bestias brutas.
Judas 1:18 · RV1909
Como os decían: Que en el postrer tiempo habría burladores, que andarían según sus malvados deseos.
Éxodo 22:28 · RV1909
No denostarás á los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.
Romanos 1:24–27 · RV1909
Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:
2 Pedro 3:3 · RV1909
Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
Romanos 8:12–13 · RV1909
Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne:
Judas 1:4 · RV1909
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los cuales desde antes habían estado ordenados para esta condenación, hombres impíos, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolución, y negando á Dios que solo es…
Efesios 5:5 · RV1909
Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
San Lucas 19:14 · RV1909
Empero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras de él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.
1 Corintios 6:9 · RV1909
¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
Hechos 23:5 · RV1909
Y Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el sumo sacerdote; pues escrito está: Al príncipe de tu pueblo no maldecirás.
Judas 1:6–8 · RV1909
Y á los ángeles que no guardaron su dignidad, mas dejaron su habitación, los ha reservado debajo de oscuridad en prisiones eternas hasta el juicio del gran día:
Tito 1:7 · RV1909
Porque es menester que el obispo sea sin crimen, como dispensador de Dios; no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor, no codicioso de torpes ganancias;