1 Juan 4:14 · RV1909
Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del mundo.
Juan 1:14 · RV1909
Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
1 Timoteo 1:4 · RV1909
Ni presten atención á fábulas y genealogías sin término, que antes engendran cuestiones que la edificación de Dios que es por fe; así te encargo ahora.
1 Corintios 2:4 · RV1909
Y ni mi palabra ni mi predicación fué con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder;
1 Juan 1:1–3 · RV1909
LO que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida;
Efesios 4:14 · RV1909
Que ya no seamos niños fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error:
San Lucas 9:28–32 · RV1909
Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.
1 Timoteo 4:7 · RV1909
Mas las fábulas profanas y de viejas desecha, y ejercítate para la piedad.
1 Corintios 1:17 · RV1909
Porque no me envió Cristo á bautizar, sino á predicar el evangelio: no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo.
Marcos 9:1–2 · RV1909
TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.
Apocalipsis 1:7 · RV1909
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así sea. Amén.
Tito 1:14 · RV1909
No atendiendo á fábulas judaicas, y á mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.
2 Pedro 3:3–4 · RV1909
Sabiendo primero esto, que en los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
2 Corintios 4:2 · RV1909
Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios.