Deuteronomio 28:36 · RV1909
Jehová llevará á ti, y á tu rey que hubieres puesto sobre ti, á gente que no conociste tú ni tus padres; y allá servirás á dioses ajenos, al palo y á la piedra.
2 Crónicas 36:6 · RV1909
Y subió contra él Nabucodonosor rey de Babilonia, y atado con cadenas lo llevó á Babilonia.
Isaías 10:8 · RV1909
Porque él dice: Mis príncipes ¿no son todos reyes?
Isaías 7:18–20 · RV1909
Y acontecerá que aquel día silbará Jehová á la mosca que está en el fin de los ríos de Egipto, y á la abeja que está en la tierra de Asiria.
Isaías 5:26–30 · RV1909
Y alzará pendón á gentes de lejos, y silbará al que está en el cabo de la tierra; y he aquí que vendrá pronto y velozmente.
Nehemías 9:32 · RV1909
Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenido en poco delante de ti todo el trabajo que nos ha alcanzado á nuestros reyes, á nuestros príncipes, á nuestros…
Isaías 36:9 · RV1909
¿Cómo pues harás volver el rostro de un capitán de los más pequeños siervos de mi señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y hombres de á caballo?
2 Reyes 23:33 · RV1909
Y echólo preso Faraón Nechâo en Ribla en la provincia de Hamath, reinando él en Jerusalem; é impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro.
Lamentaciones 3:7 · RV1909
Cercóme por todos lados, y no puedo salir; agravó mis grillos.
Salmo 107:10–14 · RV1909
Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros;
1 Samuel 13:6 · RV1909
Mas los hombres de Israel, viéndose puestos en estrecho, (porque el pueblo estaba en aprieto), escondióse el pueblo en cuevas, en fosos, en peñascos, en rocas y en cisternas.
2 Reyes 25:6 · RV1909
Tomado pues el rey, trajéronle al rey de Babilonia á Ribla, y profirieron contra él sentencia.
Job 36:8–11 · RV1909
Y si estuvieren prendidos en grillos, y aprisionados en las cuerdas de aflicción,
Nehemías 9:37 · RV1909
Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestras bestias, conforme á su voluntad, y estamos en grande angustia.