Tito 2:5 · RV1909
A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
1 Timoteo 6:1 · RV1909
TODOS los que están debajo del yugo de servidumbre, tengan á sus señores por dignos de toda honra, porque no sea blasfemado el nombre del Señor y la doctrina.
Tito 2:8 · RV1909
Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.
Proverbios 31:27–29 · RV1909
Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde.
1 Corintios 7:8–9 · RV1909
Digo pues á los solteros y á las viudas, que bueno les es si se quedaren como yo.
Daniel 6:4 · RV1909
Entonces los presidentes y gobernadores buscaban ocasiones contra Daniel por parte del reino; mas no podían hallar alguna ocasión ó falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fué en él hallado.
Hebreos 13:4 · RV1909
Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios.
1 Timoteo 4:3 · RV1909
Que prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de las viandas que Dios crió para que con hacimiento de gracias participasen de ellas los fieles, y los que han conocido la verdad.
Proverbios 14:1 · RV1909
LA mujer sabia edifica su casa: mas la necia con sus manos la derriba.
1 Pedro 4:14–15 · RV1909
Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.
2 Corintios 11:12 · RV1909
Mas lo que hago, haré aún, para cortar la ocasión de aquellos que la desean, á fin de que en aquello que se glorían, sean hallados semejantes á nosotros.
Génesis 18:6 · RV1909
Entonces Abraham fué de priesa á la tienda á Sara, y le dijo: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo.
1 Timoteo 2:8 · RV1909
Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos limpias, sin ira ni contienda.
San Lucas 23:35–41 · RV1909
Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.