1 Tesalonicenses 2:5

Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabéis, ni tocados de avaricia; Dios es testigo;

Reina Valera 1909
Otras traducciones

Versión Biblia Libre

Como saben, nunca usamos palabras de adulación. Ni estuvimos encubriendo ninguna actitud codiciosa o egoísta, pues Dios es nuestro testigo.

En contexto

4Sino según fuimos aprobados de Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, el cual prueba nuestros corazones.

6Ni buscamos de los hombres gloria, ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.

Leer 1 Tesalonicenses 2