Deuteronomio 4:1 · RV1909
AHORA pues, oh Israel, oye los estatutos y derechos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis, y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres te da.
Isaías 34:16 · RV1909
Inquirid en el libro de Jehová, y leed si faltó alguno de ellos: ninguno faltó con su compañera; porque su boca mandó, y reuniólos su mismo espíritu.
Deuteronomio 5:32–6:3 · RV1909
Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado: no os apartéis á diestra ni á siniestra;
Proverbios 13:22 · RV1909
El bueno dejará herederos á los hijos de los hijos; y el haber del pecador, para el justo está guardado.
Proverbios 2:1–5 · RV1909
HIJO mío, si tomares mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti,
Esdras 9:12 · RV1909
Ahora pues, no daréis vuestras hijas á los hijos de ellos, ni sus hijas tomaréis para vuestros hijos, ni procuraréis su paz ni su bien para siempre; para que seáis corroborados, y comáis el bien de la tierra, y la dejéis…
Hechos 10:33 · RV1909
Así que, luego envié á ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oir todo lo que Dios te ha mandado.
Proverbios 3:1 · RV1909
HIJO mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos:
San Mateo 5:14–16 · RV1909
Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Hechos 17:11 · RV1909
Y fueron éstos más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras, si estas cosas eran así.
Deuteronomio 29:15 · RV1909
Sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros.
Filipenses 2:15–16 · RV1909
Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;
Salmo 119:44 · RV1909
Y guardaré tu ley siempre, por siglo de siglo.
Deuteronomio 4:26 · RV1909
Yo pongo hoy por testigos al cielo y á la tierra, que presto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para poseerla: no estaréis en ella largos días sin que seáis destruídos.