Romanos 4:15 · RV1909
Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresión.
Gálatas 3:10–13 · RV1909
Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
Romanos 6:23 · RV1909
Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 7:5–13 · RV1909
Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte.
Juan 8:24 · RV1909
Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
Romanos 5:12–13 · RV1909
De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.
Romanos 5:20 · RV1909
La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia;
Juan 8:21 · RV1909
Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.
Romanos 5:15 · RV1909
Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.
Hebreos 9:27 · RV1909
Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, y después el juicio;
Romanos 3:19–20 · RV1909
Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios:
Romanos 5:17 · RV1909
Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de la gracia, y del don de la justicia.
Génesis 3:17–19 · RV1909
Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida;
Salmo 90:3–11 · RV1909
Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.